La Torá introduce a través de esta parasha el fenómeno de “tzaraat,” comúnmente conocido pobremente traducido como “lepra” que realmente luego estudiar descubrimos se trata de una enfermedad de origen puramente espiritual, que ataca a la persona, a sus ropas y a su casa, con el único propósito de hacer que el hombre reflexione en sus intenciones, motivos, acciones y palabras. Darle al hombre en su proceso de “separación” o “aislamiento” la oportunidad de darse cuenta de sus fallas en especial el hablar Lashón Hará (comentario negativo sobre el prójimo aunque sea verdad). El sacerdote tiene la labor de diagnosticar si es o no tzaraat, y de ser así entonces se ordena que se aísle al afectado durante una semana.

Conceptos de “ritualmente puro o impuro”, “Ritos de transición” nos van a ayudar a seguir entendiendo lo que es Kadosh, kedusha y la importancia de vivir en esta santidad al acercarnos al Todo poderoso. El reflejo del interior del hombre es el misterio de las manchas diagnosticadas como “lepra”