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En esta anteúltima Parashá, Moisés comienza su mensaje al Pueblo de Israel en forma poética, de hecho es una canción que Israel debía aprender y ella misma cantarla. Esta canción es como si fuera un juramento cantado. Moisés comienza convocando a los cielos y a la tierra para atestiguar eternamente sobre sus advertencias a los judíos en su observancia a la Torá. En este poema Moises resalta la fidelidad y justicia del Eterno, frente a las actitudes perversas del Pueblo elegido. Si los Hijos de Israel preguntarán sobre las anteriores generaciones, se les responderá cómo el Eterno eligió a Israel de entre todas las naciones y cómo los amparó en su camino por el desierto, comparando como el águila cuida a su cría, revoloteando sobre ella. Estudiaremos la frase malentendida de Rab Shaul (Apóstol Pablo) “la letra mata , el espíritu vivifica”